Nació en Montevideo en agosto de 1939.
Se recibió en 1974 en la Facultad de Arquitectura de Udelar.
Su familia de inmigrantes ucranianos, que no tenía relación alguna con la arquitectura, pero fue Adela, la esposa de su padre quien la introdujo en el interés por el arte, la música, el teatro y la cultura en general, razón por la cual inicialmente se interesó por la historia y la sociología. Fue siendo todavía adolescente que conoció a Enrique, su posterior esposo que ya estudiaba arquitectura en esa época y esto la impulsó a ingresar en la Facultad.
Siendo estudiante fue tres veces madre, en 1962, 1964 y 1965. De todas maneras y sin recibirse aún ingresó como colaboradora en la cátedra de historia de la arquitectura, convocada por el arq. Mariano Arana quien fue su gran maestro. Desarrolló sus trabajos de Proyecto inicialmente en el Taller Reverditto y terminó la Carrera motivada por el Arq. Cravotto quien la impulsó a terminar la carpeta final previamente a lo que parecía inevitable en esos años, el cierre de la Facultad. Y siguiendo la recomendación del profesor, terminó sus estudios en 1974. Con la dictadura, como tantos, se alejó de la docencia, a la que retornó en 1984 con la llegada de la democracia. Su Carrera docente se desarrolló en el área histórica formando equipo con Mariano Arana, Lorenzo Garabelli y Alberto De Betolaza principalmente, a quienes siempre consideró sus compañeros y amigos.
Profesionalmente se dedicó con mayor énfasis al diseño interior en el ámbito privado, realizando múltiples reformas y diseño de mobiliario, aunque también se desempeñó en algunas oportunidades en el proyecto de arquitectura.
Junto a su esposo, el arquitecto Enrique Besuievsky y sus hijos, vivieron durante un año en Londres en pleno apogeo del Team 10 y la relevante presencia de los Smithson, lo cual significó para ella un enorme crecimiento disciplinar y personal, particularmente no habiendo podido sumarse al viaje de estudios de su generación por sus tareas de cuidados.
La facultad fue siempre su espacio de mayor desarrollo y reconocimiento, y hasta el día de hoy intenta sumarse a las actividades culturales que ella propone.