Arquitecta radicada en Piriápolis que aportó incansablemente a la comunidad, dejando un valioso legado arquitectónico y convirtiéndose en un pilar fundamental para la construcción de la ciudad.
Milka Alperovich nació en Kremenchuk, Ucrania, el 30 de noviembre de 1917, en plena revolución rusa.
Fue inscripta entonces con el nombre de Esphir, aunque poco tiempo después, debido a que no se aceptaban nombres en Hebreo en la Rusia Zarista, fue registrada como Ludmila, aunque luego sería conocida por el diminutivo Milka.
Su padre era médico cirujano del ejército rojo. Su madre era enfermera, escritora y cantante lírica, ambos de familias judías. En el año 1920, cuando Milka tenía 2 años deciden migrar de Ucrania, se establecen de paso un año en Alemania para luego llegar definitivamente a Mendoza, Argentina donde ya estaba instalada parte de su familia paterna y donde pasó la primera parte de su infancia. Al comienzo su padre trabajó como enfermero, luego a causa de un episodio donde salvó la vida de una mujer y su hija, consiguió ser financiado por esta familia para mudarse a Buenos Aires y revalidar la carrera de Medicina. Es así que poco tiempo después Milka y su madre se mudan a la capital, lugar donde vive su adolescencia y primeros años de juventud. Al terminar la secundaría comienza a estudiar aviación, pero su carrera se ve frustrada debido al accidente de la conocida aviadora Amelia Earhart en el año 1937, suceso que ocasiona que su padre le prohiba seguir estudiando. Es ahí cuando comienza a estudiar Arquitectura en la UBA.
El paso por la universidad no fue sencillo ya que sólo eran dos mujeres judías en su generación. Fue en la época de la facultad cuando conoció a su primer marido, con quien tuvo a su primer hijo.
Milka solía pasar los veranos a Piriápolis, donde conoció al artista plástico José Luis «Tola» Invernizzi, con quien se casó en 1950. Fue su compañero de vida y su socio en la profesión, en conjunto desarrollaron varios proyectos de vivienda y obra pública.
Su primera obra arquitectónica fue una casa en La Lucila, Buenos Aires, pero al terminr la casa, «Tola» su marido, es expulsado de Argentina por su actividad comunista, razón por la que deciden mudarse a Piriápolis, siendo ella la única Arquitecta Profesional de la ciudad en ese momento. Tuvo su primer estudio en la rambla de Piriápolis. Tuvieron dos hijos: Mario, quien se dedicaba a la construcción y trabajó con ellos muchos años, y Claudio que es publicista y escritor.
Por su filiación política fue detenida en 1973 y deportada en 1974, se volvió a radicar en Buenos Aires y no pudo volver hasta el final de la dictadura en 1985, mientras que Mario y Claudio fueron detenidos hasta 1979.
Dentro de sus obras más destacadas se encuentran la policlínica de Piriápolis, parte de la comisaría, la prefectura, el ateneo, el albión, la escuela pública, el colegio San Francisco y la iglesia del country. En reconocimiento a su labor y compromiso local, una calle de Piriapolis lleva su nombre desde 2017
Falleció el 23 de junio de 2004 en Piriápolis.