Margarita Gómez

Año de recibida: 1955
Nace: 1927
, Buenos Aires, Argentina.
Fallece: 2018
, Montevideo
Biografía por: Silvia Stawski

Arquitecta egresada de la Facultad de Arquitectura en 1955. Fue también bailarina del SODRE, profesora de danza y empresaria. Se destaca por su obra arquitectónica y cultural en el departamento de Flores. 


 

Hija de españoles, vivió en Uruguay desde los dos años. En Montevideo sus padres abrieron un almacén y tuvieron a su segundo hijo. Margarita asistió a la escuela primaria en Maroñas y a la secundaria en un liceo céntrico. Ingresó a la Facultad de Arquitectura cuando ésta aún estaba en el edificio del ex-Hotel Nacional. A partir de 1947 continuó su carrera en la nueva sede hasta 1955, año en que se recibió. Ya egresada de la Facultad, hizo el Viaje de Arquitectura con su compañera de estudios y amiga: Felicia Gilboa. 

 

Desde muy joven se vinculó a actividades artísticas e intelectuales. Antes de ser arquitecta fue bailarina del SODRE y concursó para estudiar en Europa, pero cuentan que “su novio no la dejó ir”. Igual siguió esa vocación impartiendo clases de danza en Montevideo y en Colonia. Podemos decir que por amor al arte eligió estudiar arquitectura. Luego del Viaje se trasladó al departamento de Flores siguiendo los pasos de su esposo, el ingeniero agrónomo Lincoln Gambin. Tuvo tres hijos, continuó con sus clases de danza, enseñó gimnasia, dio clases de dibujo en la escuela técnica, trabajó como arquitecta y tuvo una participación muy activa en la cultura local. Fue una verdadera mujer orquesta y como tal no podía ser un «ama de casa, madre de familia» como era de esperar en esa época.

 

Pasaba muchas horas dibujando en su estudio. Presentaba a sus clientes elegantes perspectivas ilustradas a tiralíneas y pastel. Ella misma asumió las tareas de calculista y directora de obras. Tiene mucha obra construída en Flores, su estilo refleja su convicción modernista fiel a la escuela de Vilamajó. Con su marido y el constructor Longino Ballesteros abrió la empresa constructora Flores. Aún siendo empresaria promovió acciones sociales como la creación de una cooperativa de consumo para el personal de su empresa. Fundó la Juventud Unida Trinitaria para fomentar la cultura en  los jóvenes. Organizó espectáculos e invitó a artistas aprovechando sus vinculaciones con el SODRE y el Ministerio de Cultura. Trabajó en la Intendencia entre 1969 y 1970, donde aportó ideas para el Parque Centenario como el lago y el monumento a la madre. 

 

A fines de 1971 la familia regresó a Montevideo a fin de continuar con la educación de los hijos. Margarita entró como asesora de directorio en CODICEN y en la UTU, aunque al poco tiempo, ya en la dictadura, fue jubilada de sus cargos. Su esposo se fue a vivir al exterior y viajó por Latinoamérica como consultor en educación agrícola y Margarita comenzó a alternar su vida entre viajes y estadías en Montevideo. En Montevideo abrió un estudio, pero sin mayor actividad.  

 

Margarita Gómez dedicó su vida intensamente a sus múltiples pasiones, a veces a riesgo de su propia salud: “Tenía mucha actividad y esto cada tanto le traía un surmenage. Cuando esto pasaba descansaba dos o tres días y salía renovada a seguir con sus actividades.” Fue arquitecta, bailarina, artista, una intelectual con firmes convicciones, una madre que no tuvo tanto tiempo, un volcán generador de iniciativas socioculturales que fue apagado con la dictadura. Afortunadamente su obra permanece viva en la memoria de muchos que la recuerdan con cariño y respeto. En sus últimos años de vida tuvo la dicha de ser homenajeada por su contribución a la cultura y sociedad  de la ciudad de Trinidad. ¡Gracias Margarita!

Obras

Vivienda Martínez Flores. Fotos de la obra: cortesía de la arquitecta Sabine Sorensen

Vivienda Martínez Flores

Av. Brasil 499, 85000 Trinidad, Departamento de Flores